Versátil, apasionada, con mucha energía para desempeñar sus roles. Así se muestra Gricelda Pineda ante la vida que le ha brindado muchas lecciones claves para el éxito que mantiene como uno de los pilares importantes de Ricardo Pérez S.A.
Es la actual Gerente de Inteligencia de Mercado, en sus manos y en la de su equipo, está tener la información necesaria de cómo anda el negocio automotriz panameño, información importante para la toma de decisiones.
Definición de sí misma
Se define como una mujer abierta a un constante aprendizaje que aunque puede resultar doloroso en todas sus etapas, al final la recompensa es invaluable solo por saber que en el proceso se ha convertido en una mejor persona.
“Con todas las cosas que todos vamos aprendiendo en el camino; con esas enseñanzas que nos da la vida vamos llegando a la conclusión de que estamos constantemente definiéndonos a nosotros mismos.
Esa es la maravilla de la vida, es un aprender constantemente y darnos la oportunidad de ser mejores, de redefinir el rumbo, de ajustar e ir creciendo”, explica al decirnos que esto se ha convertido en una filosofía de vida.
Es precisamente este modo de vivir el que comparte con sus compañeros de trabajo y su familia. Amante de la cultura japonesa, Gricelda Pineda vive al 100% el Kaizen, que es simplemente lo que los japoneses llaman mejoramiento continuo.
Nuestra Mujer Profesional se considera muy espiritual, argumenta que sus mayores maestros son sus hijos y Dios, quien le ofrece sus lecciones a través de todo lo que la rodea. Valora mucho la familia y el tiempo de compartir con sus hijos. Siempre –comenta- trata de enseñarles algo en su convivencia diaria. Para ella es realmente importante porque desde muy joven supo lo que fue estar sin parte de su familia, situación que la ha convertido en una mujer de fe y fuerte.
Un camino de éxito
Su primer trabajo fue en la Universidad Santa María la Antigua (USMA), en donde se desempeñó por cinco años como asistente de la División de Investigaciones. Por su excelente desempeño, fue becada y asistía además las cátedras de Estadística y Estadística Aplicada que se impartían en la Universidad. Fue el profesor José Vicente Romeau su primer mentor en ese desarrollo profesional y, al final de su carrera, fue asistente del profesor Gerardo Valderrama en las cátedras de Métodos y Técnicas de Investigación y de Psicología Experimental.
Estas experiencias le abrieron las puertas en Ricardo Pérez S.A (RPSA), donde empezó como practicante de Recursos Humanos y fue propuesta por Pedro Coparropa a una plaza que se abrió para un psicólogo en mercadeo. “Esto era muy innovador en ese tiempo para mercadeo, pero en RPSA esa es la constante: la innovación”, enfatizó. ver más en edición impresa

